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martes, 25 de febrero de 2014

4 pasos para ganar cuando fracasas

Si cometes un error en tu empresa o no cumples con las expectativas de tus clientes actúa y conviértelo en una oportunidad de ganar más.

Si eres un emprendedor, tarde o temprano fracasarás. No quiero decir que tu negocio cerrará y terminarás en bancarrota. Lo que quiero decir es que alguna vez, en algún grado, fracasarás. Olvidarás cumplir una promesa a un empleado, socio o cliente. Llegarás tarde a una reunión. Tomarás una decisión incorrecta. Cometerás un error.
Pero eso no es lo que importa, sino la manera en cómo reaccionas. Ésta dirá mucho sobre quién eres como persona y será un factor crucial para determinar qué tan exitoso eres en los negocios, mucho más allá del aspecto financiero.
El problema es que muchos de nosotros cometemos errores e intentamos arreglarlos con otros errores, y no porque tengamos malas intenciones, sino simplemente porque no sabemos qué hacer. Por eso comparto cuatro pasos que te ayudarán a incrementar las probabilidades de ganar cuando fracasas o te equivocas:
Acepta tu responsabilidad por el fracaso o error.

Compensa exageradamente a tu cliente.

Explica por qué el fracaso no se repetirá.

Nunca lo vuelvas a hacer.


Sigue estos pasos y a tu cliente le encantara. Sí, fracasamos, pero al seguir los pasos correctos para arreglar el fracaso, al final ganamos.
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viernes, 21 de febrero de 2014

4 ejercicios para mantenerte enfocado

Toma nota de estas sencillas estrategias de escritura para ser más eficiente con tu tiempo y alcanzar tus metas.
¿Escribiste otra lista de pendientes, esperando que te ayude a ser más productivo? Puedo imaginarte desde aquí: reescribiendo proyectos que han estado en el tintero e incluso reenviándote un email para mantenerlo hasta arriba en tu bandeja de entrada. Pero eso no es productividad. Es una pérdida de tiempo, y peor: una pérdida de enfoque.
Déjame mostrarte cómo puedes retomar el control. Cada una de las actividades que te comparto a continuación está diseñada para que te enfoques en el éxito y sea un atajo para tener un día más productivo. Elige tu favorita, toma una pluma y un papel, y observa cómo mejora tu flujo laboral:

1. Haz una lista de tus mejores clientes
¿Recuerdas el Principio de Pareto de tus clases de Economía? Si necesitas un recordatorio, también se le conoce como la regla del 80-20; la idea de que el 80 por ciento de tus resultados viene del 20 por ciento de tus recursos. Esto significa que el 80 por ciento de tus ganancias viene del 20 por ciento de tus clientes, y que el 80 por ciento de tus ventas viene del 20 por ciento de tus productos.
¿Y qué tiene esto que ver con ejercicios de escritura? Haz una lista de todos los clientes con los que has hecho negocios últimamente. Hazla tan larga como quieras. Después identifica a los top 10 ó 20 clientes que repiten su compra, te refieren con otros y que son más disfrutables de trabajar con. El siguiente mes busca diferentes formas de cultivar relaciones más profundas con ellos.

Al lado del nombre de cada cliente, escribe una lista de tres o cinco cosas que puedes hacer las próximas cuatro semanas para capitalizar la relación. Por ejemplo, invitarlos a un evento especial, suscribirlos a una revista como regalo o llamarles para agradecer su preferencia. 













2. Escribe una carta de agradecimiento

Vivimos en una sociedad que busca el reconocimiento constante. ¿Cuándo fue la última vez que le escribiste a alguien nuevo en tu red? No me refiero a mandar un email o una invitación a ser parte de una de tus comunidades online. Me refiero a una carta de verdad.
Tengo una rutina diaria: cada día le escribo un mensaje a mano de agradecimiento a alguien que conocí, trabajé con o de quien recibí alguna ayuda. No espero nada de regreso (no, no incluyo una tarjeta de presentación). Simplemente quiero que sepa que lo aprecio. Intenta hacer esto por un mes y verás los resultados.
Con este consejo iré más profundamente de lo que para mí significa ser “productivo”. Sé que  mis esfuerzos de hoy probablemente no me generen resultados inmediatos. Pero haciendo esto todos los días, hace que las demás personas tengan una nueva razón para conectarse conmigo y que me tengan siempre presente.
3. Haz un inventario de lo que no funciona

Es tiempo de ser honesto contigo, tu equipo, tus inversionistas y clientes. Pregúntate qué obstáculos hay en tu camino para ser completamente efectivo. Escribe las respuestas para que puedas evaluar sus pros y contras.
Una vez que tengas esta lista, acércate a tu mentor o coach y agenda tiempo para una conversación. Al identificar estos temas y discutirlos con alguien en quien confías, puede abrirte a aprender algo nuevo.
4. Escribe un boceto de cómo sería un día ideal

He escrito sobre muchos “días ideales” en el trabajo, en las vacaciones, visitando amigos, haciendo ejercicio… de todo. Establece un temporizador por 15 minutos, escribe cómo imaginarías un día perfecto en el futuro. ¿Cómo se ve, cómo se siente, cómo suena? ¿Quién está presente? ¿Qué estás haciendo? ¿Cómo estás vestido?
El propósito de escribirlo a detalle es fijar tu mente en trabajar hacia lo que parece una fantasía hoy, pero que podría ser realizable en el futuro. La simple energía que crees al escribir estas cosas podría ayudarte a tener un día más productivo.
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Cómo hacer tu trabajo más flexible este año

¿Qué te gustaría tener? ¿Horarios variados o a medio tiempo, tele-trabajo o puestos intercambiables? Puedes conseguirlo, aquí te decimos cómo.  
Si estás sentado en tu escritorio en este momento, deseando poder trabajar desde casa, cambiar de equipo, tener menos reuniones presenciales o trabajar en diferentes horarios, tenemos algunas buenas noticias para ti: Hay un montón de maneras de hacer tu trabajo de oficina tradicional más flexible.
¿Qué significa exactamente “trabajo flexible”?

“La definición misma de un ‘trabajo flexible’ es muy flexible” dice Rita Friedman, coach de carrera con sede en Filadelfia. “Por lo general, la gente tiende a pensar en un trabajo flexible como uno con horarios que pueden adaptarse para satisfacer las necesidades de programación de un trabajador, o algo que se pueda hacer de forma remota. Pero un trabajo también podría considerarse flexibles si ofrece la posibilidad de cambiar los roles y responsabilidades dentro de la empresa (así como la rotación de puestos), si ofrece opciones para el trabajo compartido o si la asistencia a las reuniones y eventos de empresa no se considera obligatorias, entre otras cosas”.
Aquí hay 5 consejos para la creación, negociación y aplicación de la flexibilidad formal del trabajo que cambiará cómo, cuándo o dónde trabajas:

1. Ten claro lo que quieres. La organización de un trabajo flexible puede significar teletrabajo, horarios a tiempo parciales o flexibles, trabajo compartido, semana laboral comprimida o cualquier combinación de éstos. “¿Qué tipo de trabajo flexible quieres y qué tipo es el mejor para sus funciones de trabajo?”

2. Haz un plan y presenta tu caso. “La manera más factible de hacer tu trabajo tradicional más flexible es acercarte al jefe con algunas soluciones, en lugar de simplemente pedirle que te permita trabajar desde casa”. “Si puedes presentar un caso de por qué sería bueno para la empresa, así como la forma en que lo harías, será mucho más convincente que simplemente pedir trabajar desde casa y esperar que la empresa vea el beneficio y averigüe la forma de ajustar la logística”.

3. Calma tus temores. Los jefes están preocupados por varios factores cuando se trata de trabajo a distancial. “La confianza, la comunicación y la productividad son tres de los principales”. ¿Cómo vas a mostrarles que pueden confiar en ti para trabajar de forma independiente en casa? ¿Qué métodos de comunicación utilizarás, cuándo y con qué frecuencia? ¿Estás listo para hacer un seguimiento de su trabajo y demostrar tu productividad a tu jefe? ¿Cómo? “Incluso si tu jefe no te pide esas cosas en concreto, trae a colación el tema y responde a las preguntas que ni siquiera te han hecho”.
4. Aumenta tu valor. “Al mejorar tus propias habilidades tecnológicas puedes posicionarte como el experto de la oficina en un área determinada, como el diseño web, comunicaciones por correo electrónico o administración de base de datos”. “Al convertirte en la persona mejor calificada para hacer algo que beneficia a la empresa, tienes algo para aprovechar, y si la única persona que puede aumentar el ranking de SEO de la empresa quiere hacerlo a las 3 am en lugar de las 3 pm, la empresa será mucho más receptiva a eso que la idea de contratar (y pagar) a alguien externo”.
5. Demuestra que se puede tener éxito. Si todo lo demás falla, usa una crisis para demostrar su fiabilidad y vuelve a intentarlo. “En 2011, muchas empresas informaron que permitían a los empleados permanecer en sus hogares durante las grandes tormentas de invierno que se extendieron por todo el país”.
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jueves, 20 de febrero de 2014

Sé constante como emprendedor

La mayoría de los emprendedores que conozco son la prueba clásica de que las personas tienden a sobrestimar en un corto periodo de tiempo, y subestimar lo que pueden hacer en un periodo largo. Se frustran cuando son incapaces de construir su startup en un fin de semana, y se rinden demasiado pronto cuando el camino hacia el éxito parece interminable. 
Ambos problemas pueden mitigarse aprendiendo el poder de la frecuencia, como se define en el libro de Jocelyn K. Geli, Manage Your Day-to-Day (Administra tu día a día), el cual afirma que trabajar constante y frecuentemente en algo hace posible lograr más y con mayor originalidad que con esfuerzos esporádicos. El trabajo de crear una startup exitosa necesita convertirse en una tarea diaria, con enfoque constante.

Sugiero tomar en cuenta estas siete razones de Glei sobre cómo el hábito de la constancia facilita la innovación y productividad. Son especialmente útiles para los emprendedores que están iniciando un negocio:

1. Empezar es más fácil. Empezar siempre es el reto. Es difícil convertir una idea en un negocio, pero también es difícil concentrarse en él con todas las distracciones de otras actividades y de tu “trabajo verdadero”. Si bloqueas cierta parte del día para enfocarte únicamente en tu startup pronto empezarás a ver una evolución en el largo plazo.
2. La frecuencia permite mantenerte actualizado. Es más probable que encuentres oportunidades para innovar y nuevas tendencias en el mercado si tu mente constantemente está enfocándose en temas relacionados con tu startup. Las discusiones frecuentes con colegas y clientes te ayudarán a mantenerte al tanto de sus necesidades e ideas.
3. Te quita presión. Si estás produciendo sólo una página, un post de blog o un boceto a la semana, esperas que sea muy bueno por lo que empiezas a preocuparte excesivamente por la calidad. Es mejor escribir 100 líneas de un nuevo código cada día y reconocer que necesitarás repetirlo para lograr la perfección, que esperar que una semana de trabajo se realice en una sola noche. 
4. Impulsa la creatividad. Quizás estés pensando, “Tener que trabajar frecuentemente, esté o no inspirado, me forzará a rebajar mis estándares”. En mi experiencia, el efecto es el opuesto. La creatividad surge de una constante generación de ideas y una de las formas más fáciles de obtener resultados es mantenerte comprometido con tu proyecto. 
5. La frecuencia motiva frecuencia. Si desarrollas el hábito de trabajar con frecuencia, se facilitará sentarte y hacer algo, a pesar de que no tengas mucho tiempo disponible. El verdadero enemigo del progreso es el hábito de la procrastinación, el cual debe de reemplazarse con el de la constancia.
6. Se adopta mejor la productividad. No es ninguna sorpresa que siendo constante harás más cosas durante tu día. El hecho es que los logros de cada día ayudan a hacer al siguiente más placentero. Al escribir 500 palabras diariamente en un blog, de pronto noté que en pocos meses tenía material suficiente para un libro. 
7. Ofrece un panorama realista. La constancia es útil cuando estás trabajando en una idea de startup por un lado, mientras lidias con obligaciones de trabajo y familiares por el otro. Es mucho más fácil separar una hora al día que dejar una semana al mes para trabajar en tu startup.
No seas como muchas personas que sienten que trabajan a paso veloz todo el día, todos los días, pero que tienen pocos resultados tangibles que muestren su esfuerzo. Todo emprendedor necesita crear una rutina diaria proactiva y ser capaz de responder a cientos de mensajes.

Otro enemigo del progreso en las startups es la maldición del perfeccionismo. Algunos emprendedores nunca inician, esperando el momento ideal en el que no haya distracciones. Algunos se pierden a la mitad, obsesionándose con cada paso; otros nunca terminan, ya que siempre están arreglando y añadiendo. También se necesita combinar la constancia con el pragmatismo.


Si puedes manejar consistentemente tú día a día, en lugar de dejar que el caos reactivo te maneje, descubrirás que tu mente creativa mejora y que tú enfoque en el nuevo negocio generará los resultados que esperas.
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12 ejecutivos madrugadores

Estos exitosos empresarios de la escena tecnológica tienen rutinas mañaneras muy productivas. ¡Toma nota!

Si quieres ser exitoso, quizá tengas que levantarte más temprano. Muchos de los líderes tecnológicos más conocidos funcionan bien con pocas horas de sueño; otros se levantan por el lanzamiento de productos, para escribir e-mails o para ejercitarse. Aquí 12 personas exitosas que madrugan y sus rutinas:

1. Tim Cook, CEO de Apple

Tim Cook empieza el día mandando e-mails a las 4:30 de la mañana. Después de eso, es probable encontrarlo en el gimnasio a las 5:00 a.m. Siempre es el primero en llegar a la oficina y el último en irse. 

2. Steve Jobs, Co-fundador de Apple

Steve Jobs también era un madrugador, iniciando sus días a las 6:00 a.m. Quizá de ahí tomó Tim Cook el hábito de madrugar. Jobs decía que su rutina de la mañana era: "Me levanto a las seis antes de que mis hijos se despierten. Después desayuno, termino pendientes y los veo irse a la escuela. Tengo la fortuna de trabajar en casa otra hora más. Generalmente llego a Apple a las ocho o nueve, después de haber trabajado dos horas en casa". 
3. Padmasree Warrior, Directora técnica de Cisco
Padmasree hace muchas cosas antes de aparecer a las 8:30 a.m. en la oficina. Se levanta a las 4:30, lee e-mails por una hora, revisa las noticias, hace ejercicio y prepara a su hijo para la escuela.


4. Jeff Jordan, de Andreesen Horowitz

Jeff Jordan, antes de PayPal y OpenTable, ahora trabaja para Andreesen Horowitz y hace tratos con compañías internas como Fab y Pinterest. Jordan llega a la oficina a las 5 a.m. y se va a las 7 p.m.


5. Tim Armstrong, CEO de AOL

Armstrong se levanta tan temprano que se reprime a sí mismo de enviar emails e interrumpir los hábitos mañaneros de los demás. El CEO de AOL se levanta a las 5:00 a.m. y empieza a mandar emails a las 7:00 a.m. Durante esas dos horas lee y hace ejercicio, o platica con su hija. "No soy muy dormilón y nunca lo he sido. La vida es demasiado emocionante como para dormir". 

6. Hans Vestberg, CEO de Ericsson

Vestberg raramente llega a la oficina después de las 8:00 a.m. Cuando se le pregunta a qué hora se levanta sólo responde "temprano". Antes de ir al trabajo, el CEO de Ericsson hace ejercicio y envía emails. Los días y las noches en su compañía se mezclan; siempre está trabajando. Vestberg se va a dormir "muy tarde", pero dice que recibe suficiente sueño. "Nuestra empresa nunca duerme: Tenemos negocios en 180 países, por lo que nunca hay días ni noches".

7. Vittorio Colao, CEO de Vodafone

Colao se despierta a las 6:00 a.m. Se ejercita, y después trabaja hasta las 10:45 p.m. con un pequeño lapso para cenar con su familia y se duerme a las 11:30 p.m.

8. Marissa Mayer, CEO de Yahoo

A Mayer no le encanta dormir. La cabeza de Yahoo se despierta temprano y sólo duerme entre cuatro y seis horas al día. 

9. Tim O'Shaughnessy, CEO de LivingSocial

Cuando la alarma de Tim suena a las 5:00 a.m. toma su celular y revisa sus mails antes de levantarse. "Monitoreo los ingresos en ciclos de 24 horas, empezando a las 5 a.m. Así que revisó dónde terminaron los del día anterior. Si pasan de las 5, empiezo a observar cómo van las ganancias de ese día; si hay un retraso, le marco al CTO para revisar que no haya ningún problema tecnológico". Después se ejercita y ve a sus hijos antes de ir a la oficina. 

10. Paul English, Co-fundador de Kayak

English se despierta a las 6:00 a.m. "Generalmente medito por algunos minutos para silenciar mi mente antes de dejar la cama". "Me despierto a las seis. Después checo mi e-mail y hago ejercicio. He practicado yoga por 10 años; construí una habitación para meditar en mi casa". 

11. Darrell Cavens, de Zulily

Zulily, un retailer online para niños, empieza sus ventas cada mañana a las 6:00 a.m. Ése es el momento en que su creador, Darrell Cavens, recibe una notificación en su celular que le funciona como alarma. "Parte de mi rutina es ver un preview de cómo lucirá el sitio al día siguiente. Así que lo primero que hago es poner mi sitio en el celular para asegurarme de que esté bien". 

12. Jason Goldberg, CEO de Fab

Goldberg dice que su rutina diaria consiste en: "Empiezo mi día a las seis, y lo primero que hago es revisar mis e-mails. Nuestro equipo de tecnología está en India, así que están adelantados a nosotros. Después respondo cualquier correo urgente y corro en la caminadora por 30 minutos. Trato de no pensar en el trabajo, en lugar veo shows de televisión en mi iPad. Mis favoritos son Top Chef, Dexter y Mad Men".
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7 tips para hacer una presentación de venta eficaz

Nada peor que un vendedor que no para de hablar de las ventajas de su producto o servicio. Puede tenerse éxito en las ventas entablando un diálogo con el posible comprador, te decimos cómo.
Pitch (lanzamiento) es un término utilizado en Estados Unidos para denominar una presentación de ventas, ¿cómo elaborar un pitch eficaz? En primer lugar, deshazte del concepto tradicional. Básicamente, describe lo que los vendedores solían hacer: lanzar información a clientes potenciales con la esperanza de vender un producto o servicio antes de que el comprador pudiera colgar el teléfono o cerrar la puerta, pero de acuerdo con expertos en ventas, hoy los buenos vendedores tratan el proceso de pitcheo como una conversación colaborativa.
“Un pitch normalmente evoca la imagen de una presentación de un solo sentido, con el vendedor hablando a su prospecto, lo cual no es una forma efectiva de vender”, dice Art Sobczak, presidente de BusinessByPhone.com. “El término es obsoleto, y suele utilizarse de manera despectiva cuando se habla de ventas y personal de ventas”.
Si optas por emplear el término anticuado para describir la parte del proceso de ventas, asegúrate de no tomarlo tan literalmente.
“Si alguien te está pitchando, ¿cuáles son tus opciones?”, pregunta Nancy Bleeke, presidente de ventas de Pro Insider y autora de Conversations That Sell. “Si alguien te pitchea, o tratas de batear o te haces a un lado para evitarlo. Ninguna de esas dos cosas funciona bien en ventas.”
Sobczak dice que las personas a menudo asumen que donde hay un pitch, hay una trampa. “Si tú dices: ‘aquí está mi presentación’, la gente buscará algo que objetar”. “Realmente no se debe utilizar la palabra ‘pitch’ fuera del béisbol. En vez de ello, llámalo una recomendación. Eso permite a los prospectos saber que quieres participar en una conversación y ayudarlos”.
Wendy Weiss, autor y coach de ventas, también conocida como La Reina de las llamadas frías, está de acuerdo con Sobczak y Bleeke. “Debido a la definición de la palabra, con frecuencia los vendedores piensan que deben hablar con alguien, pero ésa no es realmente una manera efectiva de comunicar”. “Un buen pitch es uno en el que haces preguntas, escuchas a tu prospecto y le ofreces una solución a un problema”.

Lección aprendida: un argumento de venta efectiva no es un monólogo. Es un diálogo.
Antes de desarrollar tu plan de ventas, necesitas hacer tu tarea.
Como vendedor, necesitas saber mucho acerca de tu comprador para que puedas abordar lo valioso que su producto o servicio puede ser para un cliente concreto. “Los compradores están ocupados e inundados de información. Tienes que ser capaz de conectar el valor de su solución con ese comprador específico, o el comprador no va a darte nada de su tiempo ni de su atención”.
A continuación, identifica tus objetivos. Al hacerlo determinarás la información que necesitas para “meterte en el tiempo de la persona, lo que conducirá a una venta”. Tu objetivo es llamar la atención del cliente potencial y su disposición para tener una conversación comprometida acerca de cómo puedes ayudarle con algo específico.
Fíjate metas orientadas a acciones antes de tomar el teléfono para llamar a tu cliente potencial. “Di, ‘Al final de esta llamada quiero que acepte reunirse conmigo’ o ‘Al final de esta llamada me va a comprar algo’”. “Yo siempre sugiero que los vendedores piensen en grande y con optimismo.”

Con una preparación suficiente y objetivos específicos en mente, serás más eficaz en el proceso de venta.
¿Cómo comenzar el pitch? Empieza por hacer preguntas. Incluso si piensas que has averiguado todo sobre el cliente, siempre hay más que aprender; Como vendedor, debes hablar el 20% de las veces y escuchar el otro 80%.
“Lo ideal es que en esta fase del proceso de ventas seas capaz de descubrir las necesidades del posible cliente, entender sus necesidades y mostrarle cómo lo que estás vendiendo puede ayudarle a lograr lo que está intentando lograr, o solucionar un problema que tiene”.

“Debes dejar que hablen la mayor parte del tiempo, pero cuando hables necesitarás decirle cómo puedes ayudarle. No hablar de las funciones de tu producto ni tratar de venderlos destacando sus características”. En cambio, vende los beneficios o el valor del producto.

Cuéntale cómo tus productos pueden reducir sus costos, tiempos, aumentar sus ganancias y luego cuantifícalo. “Hablar de cómo has ayudado a alguien más también podría despertar su interés, pero sólo puedes hacerlo si has investigado suficiente y sabes que es relevante para ellos.”
Tratar de identificar los problemas que resuelven, las oportunidades que atrapan y los deseos o necesidades que ya están contempladas en la solución es una labor importante. Una vez que saben esto, necesitan conformar las métricas y probar lo que pueden hacer o han hecho.
¿Cómo comunicar esto a tu prospecto? Formula una recomendación, utilizando el lenguaje del prospecto. “Si preguntas acerca de una dificultad o desafío que enfrenta, y luego le das tus recomendaciones usando su lenguaje exacto, no va a oponerse a sus propias palabras.”
Se pude hacer un compromiso al final de la conversación. “Haz que te prometa tener en cuenta tu recomendación, o solicitar la oportunidad de reunirse o hablar de nuevo”. Si ellos están de acuerdo con eso, probablemente tu recomendación fue eficaz.

 “Sólo recuerda una cosa”. “Si vas con la idea de que sólo van a hablar, hablar, hablar y a hacer la venta, será una batalla casi perdida. Pero si vas con la idea de que tendrás una conversación y construirás una relación con tu prospecto, tendrás una mejor oportunidad de salir victorioso”.
En resumen, éstas son los 7 tips para tener una presentación de venta exitosa:
1. Olvídate del concepto tradicional de la presentación.
2. Haz tu tarea.
3. Identifica tus objetivos.
4. Haz preguntas.
5. Vende el valor y los beneficios de tu producto, no sus funciones.
6. Usa su lenguaje.

7. Pide compromiso.
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6 perspectivas para desmitificar el éxito

El éxito no es una figura inalcanzable ni sólo para personas “especiales”. Quitar algunos mitos que rodean al éxito te hará lograrlo sin tantos rodeos.
Si las palabras fueran anuncios luminosos, el halo más grande sería el de la palabra “éxito”. La palabra más endiosada por millones de personas alrededor del mundo aparece ante los ojos del hombre como un sol ideal de proporciones macrométricas, mismo que por “ideal” se comporta  en la mente de los individuos como una “figura inalcanzable”.

Como espectadores que gozan de ver trucos de magia en vivo, observo a personas sentadas al filo de la butaca y aplaudiendo. Ellos son los mismos que pasan el día siguiente sentados en el sofá de su casa frente al televisor, como si el éxito sirviera sólo a personajes que usan lentes oscuros y huyen de los paparazzi. Un éxito que para muchos se come con más de seis cubiertos, con vajillas de plata y copas de cristal, éxito que sólo lo viven aquellos con más de siete cifras en las cuentas bancarias, con fotografías en lugares paradisíacos y alarde en los medios.

Por eso, no pierdo la oportunidad de darle la vuelta a lo leído, a lo aprendido, a lo visto desde afuera y adentro para darle cinco cachetadas al éxito corrompido:

 1. El éxito no es un camino
He visto decenas de imágenes en la web donde aparecen dos caminos y dos señalizaciones, una que dice “fracaso” y otra “éxito”, siempre con direcciones opuestas como si el éxito no incluyera al fracaso. Si quieres verdaderamente acercarte al éxito, deja de pensar que el éxito es un camino, pues con ello corres el riesgo de que tu mente enloquezca al pensar si estas o no yendo en la dirección correcta.
El éxito no tiene una dirección. Es más bien un sentido… y como todo sentido, sólo se adquiere si tú se lo das. Sólo pregúntate si el objetivo que ves a lo lejos, como un faro, es el tuyo. Si por algo no lo ves suficientemente grande o luminoso, detente y analiza. Porque sobre el agua, sólo la punta de tu barco define la ruta.

2. El fin último del éxito es un sentimiento
Sin duda, la mayor parte de los objetivos que como seres humanos nos ponemos tienen como fin último el conseguir un estado emocional. Quieres emprender, conseguir y ganar, siempre para obtener un estado ideal que impacte sobre la emoción. Sentir felicidad es un gran anhelo de muchos, cuya búsqueda se concreta en un estado de plenitud.
Piensa, pues, si todos esos números caen o no en una emoción. Si cada cosa que emprendes tiene suficiente valor para ti. Piensa si el tamaño de tu empresa y sus procesos te dan la libertad que quieres. Porque al final será la pasión el motor de tu barco y con ella enfrentarás las noches de tormenta y los relámpagos.
Pregúntate si tu emoción es grande, porque sólo de esa manera lo conseguirás, porque sólo así valdrá la pena pagar los precios de tu emprendimiento. Porque el intercambio en esa negociación te es sumamente valioso. Sólo así te asegurarás de no abandonar lo emprendido.

3. El éxito nunca le llega a los insaciables
Uno de los grilletes más grandes del liderazgo es la comparación. Maldición para los insaciables, aquellos que consiguen siempre metas que no logran disfrutar, porque siempre quieren más, y el éxito en ellos se desmorona tras alcanzarlo, porque es una ley universal; si no lo valoras: lo pierdes. Su mirada sólo está en el futuro y no aprecian el presente, son escaladores con rumbo y dirección, pero sin aceptación del verdadero valor de los objetivos.
No hablo nunca de ser conformista, sólo acentúo que la valoración de lo conseguido siempre debe ser objeto de disfrute; de otra manera, se vive sin sentido, con emociones descontroladas por un vacío que nunca se termina de llenar.

4. El éxito es traducción de ti
Idealizarlo resulta inalcanzable. Para muchos el éxito suena en un idioma que desconoce. Habrá entonces que preguntarte: ¿Que es el éxito para ti? ¿Cuánto? ¿Cómo? Y, sobre todo, ¿para qué? Pues de otra manera pierde utilidad. Haz del éxito un fluir personal entre lo que desees de la manera más pura y aterrízalo en un objetivo, siempre buscando sentido en tu vida, para desde ahí tirar la piedra lo suficientemente lejos como para disfrutar del trayecto y aprender de ti mismo, superándote.

5. El “ensayo y error” es la peor metodología para el éxito
Siempre comprende que es lo que falló en tu proceso, cuáles son los pasos que debes cambiar para conseguir aquello que deseas. Si requieres de nuevos conocimientos, apoyo o apalancamiento. Pues sólo las personas con claridad saben dónde están paradas y cuál es el puerto a dónde quieren ir. Compréndelo y continúa.
Cambia el enfoque para concebir que lo único poderoso es el “ensayo y acierto”. Los errores no existen en el mundo del éxito. Sólo existen los aprendizajes transformados en escalones sólidos.

 6. El éxito es un descubrimiento
Y como todo descubrimiento requiere ser develado. Pero siempre y en todos los casos, algo certero y renuente con el éxito es la implicación del aprendizaje de valor sobre el trayecto recorrido. Pues si de algo se trata la vida, es de aprender a valorarla, para con ello saber vivirla.
Intenta observarte desde afuera y pide ayuda, haz de ello una tarea constante y no generes sensacionalismos estúpidos. Ve las cosas como son y no peores o mejores de lo que son. “Tengo lo que tengo y soy lo que soy”, te llevará mucho más lejos de lo que crees. Porque sabrás reconocer nuevamente el punto de partida, ubicando la punta de tu barco y tu faro, reconociendo que sobre el agua no existe un camino, sólo el deseo, la luz del faro, la voluntad y determinación de navegar para encontrar el puerto deseado.
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martes, 28 de enero de 2014

8 pasos para que los clientes amen tu marca



¿Por qué elegimos una marca sobre otra? La lealtad hacia una marca no es un acto racional, sino uno emocional; y la lealtad que los clientes tienen hacia una marca es una relación emocional. Como el director Woody Allen explicó en la cinta Annie Hall, “Una relación, creo, es como un tiburón. Tiene que moverse constantemente hacia adelante o muere”.


El reto para muchas marcas es encontrar cómo encender esa relación emocional y cómo mantenerla viva. ¿Cómo una marca consigue la primera cita y cómo la convierte en un matrimonio feliz y duradero? A continuación comparto ocho pasos para crear esa relación online:








Determina tu tipo

En la era de las redes sociales, prácticamente todas las personas cuentan con un perfil digital. Y como un negocio que intenta conectarse con un cierto tipo de cliente, necesitas crear un perfil de quién es exactamente esa persona. Debes ser lo más detallado posible y conocer a la perfección el tipo, qué comen en el desayuno, qué tipo de libros leen, si prefieren correr o hacer yoga y cómo gastan su dinero. Conforme más detallado sea tu perfil, mayor será el número de candidatos en los que tu mensaje resuene.



Diles a todos que estás buscando

Si estás buscando a un compañero de golf, a un amigo para ir al gimnasio o incluso a una pareja, parte de tu estrategia debe ser decirles a todos que sabes exactamente a quiénes estás buscando. Lo mismo ocurre en los negocios. Quieres alinearte con personas y empresas que pueden ayudarte a sobresalir y destacar ante el cliente del que creaste un perfil. Estas personas y compañías son influenciadores que tienen una conexión directa con tu tipo y que ya cuentan con su atención y confianza.


Encuentra una forma de trabajar con estos influenciadores. Conviértelos en tus “campeones apasionados” –personas y negocios que sienten que tienen un interés en tu éxito. Hazlo identificando cómo crear una relación ganar-ganar con estos influenciadores.

Luce como lo que quieres ser

Conoce hacia quiénes se sienten atraídos los clientes que perfilaste y asegúrate que luces como quieren que luzcas. Para hacerlo, necesitas saber qué tipo de ambientes sociales prefiere tu audiencia (por ejemplo, Facebook o Twitter) y de qué manera consumen sus medios (tablet, mobile o escritorio). Tu ambiente online debe generar interés y emoción y hablar su lenguaje.


Observa en sus ojos

Todos queremos sentirnos únicos. Tu cliente quiere saber que lo conoces, que entiendes exactamente de dónde viene y qué está pensando. Crea una conversación con él que te permita tener una mayor comprensión sobre dónde está y hacia dónde quiere ir. Dale una voz y hazle saber que lo escuchas.

Entrega valor

Asegúrate de que tu marca hable a tu tipo acerca de lo que es importante para él. Tu cliente quiere ver cómo mejoras su vida; porque si no lo haces, entonces no hay razón para que te sigan o vuelvan a comprarte. Muéstrale que tu producto o servicio tiene valor, y así es más probable que avance la relación.


Pide compromiso

Si la relación marca-cliente es entre dos individuos, ¡entonces comprométete! Antes de poder “cerrar” la relación debes saber qué quieres que haga tu cliente. Podría ser que comparta tu mensaje, que te dé su información de contacto o que haga una compra. Lo que sea que necesites, no dejes que se vaya sin antes decirle exactamente qué requieres que haga.


Mantén viva la chispa

Pregúntale a cualquier persona que esté en una relación exitosa y te dirá que el cortejo nunca termina. Re-imagina tu mensaje clave regularmente y crea campañas segmentadas que atraigan nuevos clientes, así como recapturen a tus influenciadores. Re-energiza tu mensaje regularmente y continúa destacando la relevancia de tu marca.











Mide tu desempeño

La única forma de saber si una relación está funcionando es evaluando los resultados. De la misma manera, en los negocios, necesitas medir todo lo que se relacione con alcanzar tus metas (tráfico, engagement, conversiones, etcétera). Las métricas te ayudarán a tener una mejor idea sobre en dónde estás y qué necesitas para estar donde quieres estar.



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