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viernes, 21 de febrero de 2014

Reglas básicas para mantener buena comunicación en el espacio de trabajo

La buena comunicación entre empleados de una empresa, ya sea grande o pequeña, es básica para que el trabajo se haga de forma fluida. La productividad depende en gran medida de los cómodos que estén los trabajadores en su entorno laboral. Eso incluye comunicación eficaz, en un ambiente armónico, ¿cómo lograrlo?
En primer lugar, es necesario que sepas ser diplomático para la mayoría de los casos. Eso incluye resolver conflictos entre dos empleados distintos, dar órdenes y corregir errores. Es bueno (y necesario) que seas un jefe firme, pero nunca se trata de hacer menos a los que trabajan para ti, ni tomar partido en conflictos de manera parcial.

Recuerda el estrés al que están sometidos tus empleados y no les hagas la vida más difícil de lo que ya es. Si bien la mayoría de los conflictos se resolverán solos, cuando los problemas se hagan grandes deberás intervenir, y deberás hacerlo con buenos argumentos, escuchando a ambas partes. Si te toca estar en el papel del empleado, respira profundo.
Otra recomendación que se relaciona estrechamente con la primera, es que no trates todo mediante correo electrónico. De vez en cuando es bueno que converses con los miembros de tu equipo de trabajo, que intercambien ideas a viva voz, que te intereses por lo que están haciendo.
Para una buena comunicación es vital no perder la forma más básica de la misma. Alienta el feedback, si te gusta algo que esté haciendo uno de tus compañeros de trabajo o empleados, debes comunicárselo para que se sientan valorados y motivados. En cambio, si vas a hacer una crítica, se recomienda que sea puramente constructiva y que ofrezca soluciones a los posibles puntos flojos.

Considera que es muy importante confiar en los que trabajan por ti o a tu lado. Convéncete de que estás rodeado de gente capaz que puede hacer su trabajo sin que lo estés monitoreando cada hora (a menos que sea estrictamente necesario) porque eso terminará cansándolos u ofendiéndolos, en especial si en efecto, hacen lo que tienen que hacer sin que estés encima de ellos. Para este punto es conveniente pedir reportes por e-mail al final del día o hacer juntas al inicio de la semana para establecer objetivos y valorar los de la semana pasada.

Lo importante es mantener un ambiente de cordialidad, volverte cercano con los demás y crear una cultura inclusiva y amigable en donde todos sean escuchados y tomes las mejores decisiones en base a amabilidad, y diplomacia. De vez en cuando no olvides agregarle un poco de humor a las cosas, siempre es bueno tratar con gente alegre en lugar de vivir en el aburrimiento y a la desgracia, trata de sacar el lado positivo de las cosas, incluso en situaciones de estrés, te ayudará a sobrellevarlo mejor.
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jueves, 20 de febrero de 2014

Mejora tu salud sin moverte de tu escritorio

Sigue estos cinco consejos que te servirán para mantenerte sano, concentrado y productivo sin salir de tu oficina.


Sabemos que la salud física influye en el desempeño laboral, sin embargo, las obligaciones del día a día suelen ganarles a las recomendaciones de los doctores. Aunque los estudios demuestran que tomar un descanso de 10 minutos por cada 50 minutos de trabajo mental intenso ayuda a tu cerebro a mantenerse en óptimas condiciones, levantarte de tu escritorio no siempre es una opción viable, especialmente para los emprendedores novatos.

Por eso, te recomendamos seguir estos consejos para mantenerte sano y productivo, sin moverte de tu lugar.

1.         Estimula tu sistema inmunológico con agua de limón
Exprime un limón completo en un vaso casi lleno de agua. Esto le ayudará a tu hígado a metabolizar los desechos más efectivamente, evitando problemas digestivos, gases, constipación y dolor del cuerpo. Además, el limón tiene un aroma revitalizante que te hará sentirte más enérgico y alerta.


2.         Deshazte de tu silla para mejorar la postura
Las malas posturas inhiben la circulación de la sangre a los órganos. Una postura incorrecta también puede provocar dolor en la baja espalda, el cuello y los hombros que, a su vez, afectan la concentración y generan dolores de cabeza.


Cambia la silla de tu escritorio por una pelota inflable para ejercicios (como las que se usan en Pilates) que te permitirá mantener la espalda derecha mientras que fortaleces los músculos. Hacer este tipo de posturas ergonómicas acelera la entrega de oxígeno al cerebro, lo cual impulsa la concentración y la agudeza mental.

3.         Come snacks con alto contenido energético
La proteína mantiene estable el azúcar en la sangre, lo que previene los cambios drásticos en el nivel de azúcar que se produce al comer sólo carbohidratos.
Cambia tu café diario y tú dona por tentempiés con alto contenido proteínico como lo son las almendras naturales, las frutas y los vegetales. Evita consumir azúcares refinadas para asegurar un desempeño mental óptimo a lo largo del día.


4.         Bebe más agua
Tomar agua mantiene el cerebro y los músculos hidratados. Todos hemos escuchado el consejo de que necesitamos tomar 2 litros de agua al día, pero no es la misma medida para todos. Tu peso en kilogramos debe ser igual a tu consumo de agua (en onzas) al día. Por ejemplo, si pesas 77 kilogramos debes tomar 77 onzas de agua (2,183 litros), y así progresivamente. Si haces ejercicio debes multiplicar este número (por ejemplo, 77 onzas de agua) por 16 a 20. 


5.         Estírate en tu escritorio
Tomarte un breve descanso para hacer estiramientos ayuda a mejorar la circulación permitiendo que el oxígeno llegue mejor al cerebro, y disminuye la tensión en los hombros y en el cuello que es el causante de los dolores de cabeza. Te recomendamos estos ejercicios:


- Pon la espalda derecha, dobla tu codo hasta llevar tu mano derecha a la parte trasera de tu cabeza hasta alcanzar la oreja izquierda, luego acerca tu barbilla hasta el hombro derecho. Mantenlo así por 30 segundos y haz lo mismo del otro lado. Esto hará que estires los músculos de la cabeza que por lo general son los que provocan migrañas y dolores de cabeza.
-           Para estirar el cuello y la espalda alta, pon las dos manos en la parte trasera de la cabeza  y permite que el peso traiga tu cabeza hacia el frente mientras mantienes la espalda derecha.
-           Con tu mano derecha en tu cadera derecha, alza el brazo izquierdo hacia el techo. Dobla la cintura hacia la derecha para estirarte. Repite el ejercicio del otro lado. Hacer esto te ayudará a abrir la caja torácica y maximizar la circulación del aire a los pulmones.
-           Para estirar la espalda alta, párate y pon ambas manos sobre el escritorio enfrente de ti y da algunos pasos hacia atrás de manera que dobles la cadera mientras que tus brazos se estiran y mantienes la cabeza viendo al piso.

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¿Piensas como emprendedor?

Más allá de tus habilidades, es importante que tengas una mentalidad de éxito que te indique que todo es mejorable o modificable.


Los emprendedores son un grupo curioso: Vienen en todos los tamaños, formas, géneros y personalidades. Muchas veces se despiertan al amanecer, pero generalmente son los últimos en abandonar la oficina. Usan aplicaciones para ser más productivos, interactúan con toda clase de gente y son extremadamente curiosos.

Cuando un emprendedor es realmente bueno, también hace que los demás nos preguntemos si vale la pena madrugar y nos motiva a hacerlo. La reconocida empresaria, inversionista y personalidad mediática Ingrid Vandervelt, los define de esta manera: “Los emprendedores son rompedores de barreras cuya visión optimista del mundo, combinada con el pensamiento creativo, les permite enfrentar los mayores retos”.



¿Suena demasiado loco? Bueno, en realidad ésa es la intención. Más allá de lo que hace un emprendedor existe una mentalidad que los hace creer que hasta lo que parece imposible es posible; más allá de las listas de pendientes, hay una forma de pensar que funciona como motor para actuar en contra del mundo.

Si piensas de esta manera, las posibilidades de que triunfes haciendo lo que quieres son muchas. Por eso, te compartimos cinco formas de pensar que son comunes en los grandes emprendedores, ¿las tienes?:

1. Te gusta sentirte como un niño
Los emprendedores tienden a actuar como los niños en una juguetería. Nada está fuera de su alcance y su curiosidad es contagiosa.


Cuando le pedí a la CEO de Guide, Leslie Bradshaw, que me explicara por qué prefería la mentalidad emprendedora en su vida, me respondió: “Conservo mi asombro infantil vivo. Me acerco al mundo con curiosidad, pasión, riesgo, tolerancia y fe –exactamente igual a como lo hacía cuando era niña. Las empresas más tradicionales para las que trabajé cuando salí de la universidad no adoptaban esta ideología, de hecho la desmotivaban”.

2. Te gusta pensar (o sabes) que puedes hacerlo mejor
La innovación presupone que todo puede mejorarse. Para los emprendedores, esta suposición es la fuerza motriz detrás de sus esfuerzos.


Jeremy Johnson, emprendedor y fundador de 2U, dice: “El tren de pensamiento de un emprendedor va así: ‘todo lo que me rodea fue inventado por alguien, y esa persona probablemente no sea más inteligente que yo’. Creemos que casi todo se puede mejorar de alguna manera. Empezamos a imaginar qué podría haber en lugar de lo que existe… el mundo es maleable y la mayoría de las reglas en realidad son guías a seguir”.

3. Eres típicamente optimista
Esto podría ser algo extremadamente obvio como para destacarlo, pero su importancia no se debe subestimar. Existen muchos emprendedores que tienen una predisposición negativa; pero podría afirmar que los que piensan de esta manera generalmente no llegan muy lejos. Dos cosas tienden a ocurrir: 1) se ganan reputaciones de pésimos jefes y líderes 2) sus negocios eventualmente fracasan debido a su profecía de auto fracaso.


Nota: Ser optimista es una mejor manera de mirar el mundo, así que hazlo por tu propio bien.

4. Te gusta romper reglas
Los emprendedores son naturalmente rompedores de reglas e inconformistas. Ésta es una actitud y una mentalidad. Meredith Fineman, CEP de FinePoint Digital PR, presenta un vistazo a lo que pasa por la mente de un emprendedor regularmente: “Se me dificulta relacionarme con las personas que esperan que termine la semana o dejar la oficina para ir a la Hora Feliz. Mi trabajo nunca se termina, ni quiero que termine. Eso no significa que nunca hago cosas sólo por placer, pero estoy construyendo mi propia vida y no estrechándola según las ideas y estándares de alguien más”.

5. Te adelantas a tu tiempo
Este último punto se acentúa en la época moderna, donde la tecnología es esencial para innovar. Como Vandervelt observa: “La tecnología ha sido el común denominador de todas las empresas que he empezado, desde la obtención de datos hasta las energías verdes. Creo que es un ecualizador y facilitador. Los emprendedores jóvenes y las startups necesitan enfocarse en escalar su empresa, entregar mejores y más rápidos resultados, y maximizar la productividad de su fuerza laboral. Todo esto puede apoyarse con la tecnología”.



Ya sea que estés considerando mojarte los pies como emprendedores primerizos o ya te encuentres en el camino, debes tener en mente que lo que piensas es tan importante como lo que haces. Pensar como emprendedor requiere una percepción única del mundo y una mentalidad que ayude a ver el mundo como posibilidades ilimitadas para mejorar y cambiar.
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12 ejecutivos madrugadores

Estos exitosos empresarios de la escena tecnológica tienen rutinas mañaneras muy productivas. ¡Toma nota!

Si quieres ser exitoso, quizá tengas que levantarte más temprano. Muchos de los líderes tecnológicos más conocidos funcionan bien con pocas horas de sueño; otros se levantan por el lanzamiento de productos, para escribir e-mails o para ejercitarse. Aquí 12 personas exitosas que madrugan y sus rutinas:

1. Tim Cook, CEO de Apple

Tim Cook empieza el día mandando e-mails a las 4:30 de la mañana. Después de eso, es probable encontrarlo en el gimnasio a las 5:00 a.m. Siempre es el primero en llegar a la oficina y el último en irse. 

2. Steve Jobs, Co-fundador de Apple

Steve Jobs también era un madrugador, iniciando sus días a las 6:00 a.m. Quizá de ahí tomó Tim Cook el hábito de madrugar. Jobs decía que su rutina de la mañana era: "Me levanto a las seis antes de que mis hijos se despierten. Después desayuno, termino pendientes y los veo irse a la escuela. Tengo la fortuna de trabajar en casa otra hora más. Generalmente llego a Apple a las ocho o nueve, después de haber trabajado dos horas en casa". 
3. Padmasree Warrior, Directora técnica de Cisco
Padmasree hace muchas cosas antes de aparecer a las 8:30 a.m. en la oficina. Se levanta a las 4:30, lee e-mails por una hora, revisa las noticias, hace ejercicio y prepara a su hijo para la escuela.


4. Jeff Jordan, de Andreesen Horowitz

Jeff Jordan, antes de PayPal y OpenTable, ahora trabaja para Andreesen Horowitz y hace tratos con compañías internas como Fab y Pinterest. Jordan llega a la oficina a las 5 a.m. y se va a las 7 p.m.


5. Tim Armstrong, CEO de AOL

Armstrong se levanta tan temprano que se reprime a sí mismo de enviar emails e interrumpir los hábitos mañaneros de los demás. El CEO de AOL se levanta a las 5:00 a.m. y empieza a mandar emails a las 7:00 a.m. Durante esas dos horas lee y hace ejercicio, o platica con su hija. "No soy muy dormilón y nunca lo he sido. La vida es demasiado emocionante como para dormir". 

6. Hans Vestberg, CEO de Ericsson

Vestberg raramente llega a la oficina después de las 8:00 a.m. Cuando se le pregunta a qué hora se levanta sólo responde "temprano". Antes de ir al trabajo, el CEO de Ericsson hace ejercicio y envía emails. Los días y las noches en su compañía se mezclan; siempre está trabajando. Vestberg se va a dormir "muy tarde", pero dice que recibe suficiente sueño. "Nuestra empresa nunca duerme: Tenemos negocios en 180 países, por lo que nunca hay días ni noches".

7. Vittorio Colao, CEO de Vodafone

Colao se despierta a las 6:00 a.m. Se ejercita, y después trabaja hasta las 10:45 p.m. con un pequeño lapso para cenar con su familia y se duerme a las 11:30 p.m.

8. Marissa Mayer, CEO de Yahoo

A Mayer no le encanta dormir. La cabeza de Yahoo se despierta temprano y sólo duerme entre cuatro y seis horas al día. 

9. Tim O'Shaughnessy, CEO de LivingSocial

Cuando la alarma de Tim suena a las 5:00 a.m. toma su celular y revisa sus mails antes de levantarse. "Monitoreo los ingresos en ciclos de 24 horas, empezando a las 5 a.m. Así que revisó dónde terminaron los del día anterior. Si pasan de las 5, empiezo a observar cómo van las ganancias de ese día; si hay un retraso, le marco al CTO para revisar que no haya ningún problema tecnológico". Después se ejercita y ve a sus hijos antes de ir a la oficina. 

10. Paul English, Co-fundador de Kayak

English se despierta a las 6:00 a.m. "Generalmente medito por algunos minutos para silenciar mi mente antes de dejar la cama". "Me despierto a las seis. Después checo mi e-mail y hago ejercicio. He practicado yoga por 10 años; construí una habitación para meditar en mi casa". 

11. Darrell Cavens, de Zulily

Zulily, un retailer online para niños, empieza sus ventas cada mañana a las 6:00 a.m. Ése es el momento en que su creador, Darrell Cavens, recibe una notificación en su celular que le funciona como alarma. "Parte de mi rutina es ver un preview de cómo lucirá el sitio al día siguiente. Así que lo primero que hago es poner mi sitio en el celular para asegurarme de que esté bien". 

12. Jason Goldberg, CEO de Fab

Goldberg dice que su rutina diaria consiste en: "Empiezo mi día a las seis, y lo primero que hago es revisar mis e-mails. Nuestro equipo de tecnología está en India, así que están adelantados a nosotros. Después respondo cualquier correo urgente y corro en la caminadora por 30 minutos. Trato de no pensar en el trabajo, en lugar veo shows de televisión en mi iPad. Mis favoritos son Top Chef, Dexter y Mad Men".
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martes, 28 de enero de 2014

6 tips para las reuniones con tu equipo de ventas

Al juntarte con tus vendedores procura ser conciso, divertido, motivador y ofrecer algo de valor. Esto impactará en su productividad y resultados.


Las reuniones con tus vendedores son un componente crítico de una gran cultura de ventas –son una oportunidad para motivar y construir las habilidades de todo el equipo. En cada reunión, si brindas a tu equipo una idea, estrategia o técnica que mejore su juego y motive con algún refuerzo positivo o recompensa, verás un crecimiento en tu productividad y resultados de ventas.
A continuación te comparto seis claves que garantizan que tu próxima reunión con tu equipo de ventas tendrá los resultados que esperas:

1. Inicia con algo energizante. Empieza tus reuniones a tiempo y con algo divertido. Recompensa a aquellos que son puntuales para ayudar a eliminar el factor de la impuntualidad.

En mi empresa, cada semana me encontrarás con mi equipo haciendo juegos de trivias, contando historias divertidas, compartiendo los datos sobresalientes de ventas en los últimos días y discutiendo la estrategia para las próximas.

2. Mantenlo simple. Siempre pregúntate: ¿Este tema necesita tocarse en la reunión o puede tratarse fuera de ella?


Mantén las cosas sencillas con cuatro pasos: Asegúrate que el ritmo de la junta es rápido, crea la atmósfera correcta para que sea divertida, añade valor ayudando a tu equipo a mejorar sus habilidades y a cerrar los tratos y comparte la palabra, lo que quiere decir que motives a tus colaboradores a compartir contenido regularmente.

3. Ten tres reglas para las actualizaciones individuales. Al discutir las actualizaciones de cada miembro asegúrate que los temas sean cortos y respondidos a tiempo, de manera que no dominen la reunión o afecten la energía del resto del equipo.


Para asegurarte que las actualizaciones individuales no tomen muchos minutos, sigue estas tres reglas: establece límites de tiempo, crea diferentes temas alrededor de los éxitos (como aprendizajes clave y enfoque futuro) y conoce cuándo tocar los temas individuales fuera de la junta.

4. Motiva y recompensa. Debes construir la motivación en cada reunión. El equipo de ventas tiene un reto difícil y necesita sentirse apoyado y reconocido. Esto no se trata de dar grandes regalos, un simple “gracias” puede ser clave.


Piensa en dividir las recompensas en distintas categorías. Las puedes hacer divertidas, competitivas, basadas en el trabajo en equipo o hasta externas, reconociendo el trabajo de alguien fuera del equipo.

5. Fomenta las actividades de capacidades. Toda reunión de ventas debe retar las habilidades de los vendedores para mantenerlos en la cima del juego. Las actividades de capacidades pueden enfocarse en prospectar clientes, en hacer networking, en generar leads, en las reuniones con clientes, en la presentación de soluciones y en el cierre de tratos. Se trata de desarrollar las habilidades clave de los vendedores, lo que añade valor a cada reunión. 


6. Ten una agenda estándar. Si sigues tu formato, tienes una agenda estándar, consistente y fácil de seguir que te ayudará a mantenerte enfocado. Con ella, puedes reducir el tiempo de preparación para la junta considerablemente. Mantener tu agenda en un folder para referencias también asegurará que no repitas las actividades divertidas y creativas. 



Con estas seis claves, mis directores de ventas han descubierto cómo reducir el tiempo de preparación de la juntas hasta 10 minutos, mientras se concentran en añadir valor. Esta inversión constante y enfocada de tu tiempo garantizará ganancias en la productividad y en los resultados de tu equipo.
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viernes, 26 de julio de 2013

Principios para ser más productivo



La productividad se ha convertido en un tema de interés para muchos en las últimas décadas. Sin embargo, ser productivo no es sólo un tema de “trabajar mucho”, sino de la utilización óptima de nuestros recursos para hacer cualquier cosa.

Empecemos con hacer notar que para el día a día nuestro recurso más valioso es el tiempo. Éste es la materia prima que invertimos en todo y para todo, desde trabajar, descansar e interactuar con otras personas, hasta trasladarnos de un lugar a otro, divertirnos o ir al baño. El tiempo es la “moneda de cambio” para nuestras vivencias en general, así que administrarlo y emplearlo adecuadamente debería estar definitivamente en el interés de cada uno de nosotros.

Evidentemente, la productividad se ha relacionado con temas principalmente profesionales. Sin embargo, ésta aplica también para el ámbito personal. Considera que ser productivos no es una “meta” a la cual se debe “llegar”, sino más bien el camino a través del cual llegas a las cosas que quieres para ti. Hay caminos que son cortos, hay otros largos y hay algunos que no llegan a ningún lado. A continuación, quiero compartir “X” principios que pueden ayudar a ser más productivos:

1. Organízate 


Si quieres “llegar a algún lugar”, lo primero que tienes que decidir es “a dónde quieres ir”. Así que todo comienza con definir qué hacer. 

Visualiza tu día y anota cada uno de los pendientes y actividades que deseas hacer. 

Evalúa la carga de actividad que te estás trazando. 

Recuerda que un exceso de actividades te generará estrés y te hará perder foco, mientras que tener actividades de menos, harán que caigas en el ocio y provocarán tu dispersión. 

Conforme vayas realizando las actividades que te propusiste para tu día, táchalas de tu lista. Cada tache que cuentes será una motivación para seguir adelante.


2. Prioriza y administra el valor de tu tiempo 

De todas las actividades que te propones, siempre habrá algunas más importantes que otras, unas críticas y otras pasajeras. Dale a cada una el lugar que le corresponde y asígnale momentos durante tu día. Además, considera que no cuentas con la misma energía durante todo el día, por lo que hay ciertas actividades que te favorecerá hacer al inicio de tu jornada, mientras que otras pueden esperar a momentos en los que no requieres de tu 100% de capacidad.




3. Divide proyectos mayores en actividades pequeñas y “cumplibles” 


Hay tareas que pueden tomar días o incluso semanas. En lugar de estar aplazando día con día la consecución de una sola tarea, puedes dividirla en múltiples actividades que podrás eliminar de tu “agenda” conforme vayas avanzando. El hecho de llevar la cuenta de varias actividades por día, te dará foco en la realización de tu proyecto y te permitirá medir tu productividad. Algo muy importante es que si no alcanzas acabas en el tiempo que pensaste, re-agéndalo o reagenda las cuestiones que moverás para terminar la tarea inconclusa.



4. Mantén el enfoque en tus actividades 

La velocidad con la que nos movemos en las grandes ciudades suele empujarnos a estar “en varias cosas a la vez”. Sin embargo, esta puede ser una práctica que mine drásticamente nuestra productividad, ya que tiende a dispersarnos y a hacernos perder foco. Por el contrario, enfocarnos en lo que hacemos en el momento, puede ser uno de los mejores hábitos para cultivar la productividad. Es por esto que hay que evitar cualquier distractor que nos interrumpa de las cosas que hacemos. Es sorprendente como el promedio en las empresas es de una interrupción cada 11 minutos.

Interrumpir una actividad no sólo afecta el tiempo en el que teníamos considerado terminar, sino que para retomarla tendremos que gastar más energía, generalmente regresando a un nivel de concentración menor al que se tenía anteriormente. Cuidado con las juntas, las llamadas y principalmente el internet. Las interrupciones indiscriminados desordenan la organización del día y merman drásticamente la productividad.


5. Descansa 

Ser eficiente no se trata de tener un día lleno de actividades que nos ocupen al 100%. Eso, sencillamente, no es posible. Para ser productivo se trata de administrar tus recursos de la manera que mejor te conviene y, uno de los tiempos mejores aprovechados puede ser un descanso necesario. Tener pequeños recreos para descansar y relajarte son esenciales, así tu mente rendirá cuando se le requiere. Lo importante aquí es los tiempos que asignes para descansar sean realmente cambios de actividad que te saquen de tu rutina.


6. Desarrolla y cumple tu rutina 

La productividad está directamente relacionada con el orden personal. La posibilidad de desarrollar una rutina y la intención de cumplirla cabalmente, te darán un sencillo mapa del camino que debes seguir para cumplir tus objetivos.

Para esto, la disciplina aquí es el ingrediente principal. El problema es que ésta no puede ser comprada ni contagiada, sino que más bien hay que ejercitarla. Cuida los pequeños detalles y actividades y esfuérzate en cumplir cada uno de las actividades que te trazas al principio del día.
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jueves, 4 de julio de 2013

10 consejos para mejorar tu productividad.



La mayoría de los emprendedores y de los empleados trabaja más de tres horas extra al día. Además, según un estudio realizado por Yahoo! México, 6 de cada 10 mexicanos duermen con el smartphone a un lado de la cama y cerca del 80% de las personas encuentra imposible no revisar su correo fuera de la jornada laboral.

¿Pero es esto necesario? No. Trabajar tiempo extra es beneficioso para ti y la empresa únicamente cuando es estrictamente necesario. Pero hacerlo todos los días habla de una ineficiente organización personal y corporativa. Antes de cambiar las estructuras o la forma de trabajar en tu empresa, comienza por ti. Sigue estos consejos para organizarte y mejorar tu desempeño:

1. Levántate temprano
Empezar a trabajar antes es una gran técnica para aprovechar mejor el día. Si eres de los primeros en llegar a tu lugar de trabajo podrás comenzar tu jornada con menos distracciones (saludos innecesariamente largos, llamadas telefónicas inoportunas, entre otras), lo que te permitirá concentrarte en lo que necesitas hacer. Ciertamente, es difícil de llevar a la práctica, pero ten confianza en su efectividad.





2. Planifica tu jornada
La mejor forma de sacar provecho a tu día laboral es planificándolo. Dedica entre 20 y 40 minutos diarios a

esta tarea y, por ningún motivo, pienses que es tiempo perdido. Todo lo contrario: la definición de una buena agenda de trabajo te permitirá priorizar con certeza y avanzar en los temas realmente importantes.

Si lo haces día con día, finalmente mejorará tu "visión global" sobre tus tareas y serás capaz de anticipar reuniones difíciles o identificar nuevas tácticas para mejorar tu desempeño. Si llegas temprano, esos minutos de concentración serán tu mejor aliado al momento de planear tu día.

3. Ataca primero las tareas más difíciles
Prioriza y enfréntate a las tareas más complejas lo más pronto que puedas. Al iniciar la jornada tus niveles de concentración son mejores y tienes más energía.

Resultado: resuelves los temas más difíciles con mayor rapidez y efectividad. La otra cara de la moneda es dejar todo para el final y arriesgarte a cometer errores por no estar en tus mejores condiciones físicas y mentales.



4. Dedícate a atender un tema a la vez
Si crees que ser multitareas es una ventaja, estás equivocado. La correcta planificación de tus actividades y la firme decisión de atacar primero las tareas más difíciles te permitirá, acto seguido, tener la capacidad para atender un solo tema cada vez.
El objetivo es que realmente te concentres para resolver problemas o planear nuevos negocios o procedimientos. Además, lo harás en menos tiempo. En lo posible, evita distracciones y guíate por tu agenda de trabajo.

5. Descansa cada cierto tiempo
Cuando planifiques tu día, deja algunos espacios en blanco para descansar. Tu cuerpo y tu mente necesitarán pausas para recuperar energía.
Recuerda que descansar no es sinónimo de perder el tiempo. Puedes leer tu periódico preferido durante 15 ó 20 minutos, tomar un café al aire libre o tener una charla agradable. No abuses de las pausas y evita interrumpir a otras personas mientras te distraes.


6. Aprende a decir que no
Aunque suene lógico, un gran secreto para concentrarte en lo realmente importante es desatender las tareas intrascendentes. Si no aprendes a decir que no, es muy probable que tu agenda se llene de temas que quitan mucho tiempo y generan pocos beneficios para la empresa y para ti. Todo ello, sin contar el hecho de que toda tarea innecesaria ni se paga ni se agradece. Sé fiel a tu planificación y no te canses sin sentido.






7. Ordena tu lugar de trabajo y tu computadora
Tu espacio de trabajo, muy probablemente, tiene dos caras: una real (tu oficina, la planta, etc.) y una virtual (tu computadora). Y es imposible ser eficiente si este entorno está tan desordenado que puedes perder decenas de minutos buscando un archivo o ese documento importante que alguien dejó sobre tu escritorio.

No se trata de "olvidar" todo en cajones o carpetas electrónicas para que se vea bonito. El único propósito de trabajar en un espacio ordenado es facilitar tu desempeño y, si es posible, estimular tu creatividad.

8. ¿Necesitas estar siempre disponible?
Las tecnologías de comunicación -léase correo electrónico, messenger, smartphone, redes sociales y buzón telefónico- son muy útiles si sabes administrarlas correctamente. Pero ojo, pueden transformarse en los peores enemigos de tu eficiencia.

Consejo: evita las distracciones de estar siempre online y aprende a utilizar con mesura estos servicios.



9. Divide tareas en actividades más pequeñas
Empieza cada día priorizando actividades, escribiendo y agendando cada una. Al separarlas en tareas más sencillas y cortas, tu cerebro responde mejor, disminuyes el estrés y alcanzas tus metas más rápido.







10. Delega responsabilidades

Aquellas tareas que no te generen ganancias o que sólo te quiten tiempo delégaselas a alguien de tu equipo o contrata servicios de outsourcing. No lo veas como un gasto, sino como una inversión.
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