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jueves, 20 de febrero de 2014

6 perspectivas para desmitificar el éxito

El éxito no es una figura inalcanzable ni sólo para personas “especiales”. Quitar algunos mitos que rodean al éxito te hará lograrlo sin tantos rodeos.
Si las palabras fueran anuncios luminosos, el halo más grande sería el de la palabra “éxito”. La palabra más endiosada por millones de personas alrededor del mundo aparece ante los ojos del hombre como un sol ideal de proporciones macrométricas, mismo que por “ideal” se comporta  en la mente de los individuos como una “figura inalcanzable”.

Como espectadores que gozan de ver trucos de magia en vivo, observo a personas sentadas al filo de la butaca y aplaudiendo. Ellos son los mismos que pasan el día siguiente sentados en el sofá de su casa frente al televisor, como si el éxito sirviera sólo a personajes que usan lentes oscuros y huyen de los paparazzi. Un éxito que para muchos se come con más de seis cubiertos, con vajillas de plata y copas de cristal, éxito que sólo lo viven aquellos con más de siete cifras en las cuentas bancarias, con fotografías en lugares paradisíacos y alarde en los medios.

Por eso, no pierdo la oportunidad de darle la vuelta a lo leído, a lo aprendido, a lo visto desde afuera y adentro para darle cinco cachetadas al éxito corrompido:

 1. El éxito no es un camino
He visto decenas de imágenes en la web donde aparecen dos caminos y dos señalizaciones, una que dice “fracaso” y otra “éxito”, siempre con direcciones opuestas como si el éxito no incluyera al fracaso. Si quieres verdaderamente acercarte al éxito, deja de pensar que el éxito es un camino, pues con ello corres el riesgo de que tu mente enloquezca al pensar si estas o no yendo en la dirección correcta.
El éxito no tiene una dirección. Es más bien un sentido… y como todo sentido, sólo se adquiere si tú se lo das. Sólo pregúntate si el objetivo que ves a lo lejos, como un faro, es el tuyo. Si por algo no lo ves suficientemente grande o luminoso, detente y analiza. Porque sobre el agua, sólo la punta de tu barco define la ruta.

2. El fin último del éxito es un sentimiento
Sin duda, la mayor parte de los objetivos que como seres humanos nos ponemos tienen como fin último el conseguir un estado emocional. Quieres emprender, conseguir y ganar, siempre para obtener un estado ideal que impacte sobre la emoción. Sentir felicidad es un gran anhelo de muchos, cuya búsqueda se concreta en un estado de plenitud.
Piensa, pues, si todos esos números caen o no en una emoción. Si cada cosa que emprendes tiene suficiente valor para ti. Piensa si el tamaño de tu empresa y sus procesos te dan la libertad que quieres. Porque al final será la pasión el motor de tu barco y con ella enfrentarás las noches de tormenta y los relámpagos.
Pregúntate si tu emoción es grande, porque sólo de esa manera lo conseguirás, porque sólo así valdrá la pena pagar los precios de tu emprendimiento. Porque el intercambio en esa negociación te es sumamente valioso. Sólo así te asegurarás de no abandonar lo emprendido.

3. El éxito nunca le llega a los insaciables
Uno de los grilletes más grandes del liderazgo es la comparación. Maldición para los insaciables, aquellos que consiguen siempre metas que no logran disfrutar, porque siempre quieren más, y el éxito en ellos se desmorona tras alcanzarlo, porque es una ley universal; si no lo valoras: lo pierdes. Su mirada sólo está en el futuro y no aprecian el presente, son escaladores con rumbo y dirección, pero sin aceptación del verdadero valor de los objetivos.
No hablo nunca de ser conformista, sólo acentúo que la valoración de lo conseguido siempre debe ser objeto de disfrute; de otra manera, se vive sin sentido, con emociones descontroladas por un vacío que nunca se termina de llenar.

4. El éxito es traducción de ti
Idealizarlo resulta inalcanzable. Para muchos el éxito suena en un idioma que desconoce. Habrá entonces que preguntarte: ¿Que es el éxito para ti? ¿Cuánto? ¿Cómo? Y, sobre todo, ¿para qué? Pues de otra manera pierde utilidad. Haz del éxito un fluir personal entre lo que desees de la manera más pura y aterrízalo en un objetivo, siempre buscando sentido en tu vida, para desde ahí tirar la piedra lo suficientemente lejos como para disfrutar del trayecto y aprender de ti mismo, superándote.

5. El “ensayo y error” es la peor metodología para el éxito
Siempre comprende que es lo que falló en tu proceso, cuáles son los pasos que debes cambiar para conseguir aquello que deseas. Si requieres de nuevos conocimientos, apoyo o apalancamiento. Pues sólo las personas con claridad saben dónde están paradas y cuál es el puerto a dónde quieren ir. Compréndelo y continúa.
Cambia el enfoque para concebir que lo único poderoso es el “ensayo y acierto”. Los errores no existen en el mundo del éxito. Sólo existen los aprendizajes transformados en escalones sólidos.

 6. El éxito es un descubrimiento
Y como todo descubrimiento requiere ser develado. Pero siempre y en todos los casos, algo certero y renuente con el éxito es la implicación del aprendizaje de valor sobre el trayecto recorrido. Pues si de algo se trata la vida, es de aprender a valorarla, para con ello saber vivirla.
Intenta observarte desde afuera y pide ayuda, haz de ello una tarea constante y no generes sensacionalismos estúpidos. Ve las cosas como son y no peores o mejores de lo que son. “Tengo lo que tengo y soy lo que soy”, te llevará mucho más lejos de lo que crees. Porque sabrás reconocer nuevamente el punto de partida, ubicando la punta de tu barco y tu faro, reconociendo que sobre el agua no existe un camino, sólo el deseo, la luz del faro, la voluntad y determinación de navegar para encontrar el puerto deseado.
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lunes, 23 de diciembre de 2013

¿Cómo establecer las metas para su empresa?

Establecer metas es crucial para el éxito de cualquier empresa, pero es especialmente crucial para los empresarios que podrían distraerse. Las metas dirigen las acciones y le proporcionan un objetivo. Además, pueden servirle para medir el éxito de su empresa.

La manera de enfocar el establecimiento de metas será determinante para lograr esas metas. La mayoría de la gente concuerda en que las metas son importantes, pero menos del cinco por ciento de la gente escribe las metas o tiene planes de acción para lograrlas. El culpable suele ser el miedo. La gente no escribe sus metas en papel (una parte crucial del establecimiento de metas) porque tienen miedo de comprometerse con ellas. Si es su problema, intente recordar que puede cambiar una meta en cualquier momento después de escribirla. Recuerde también que establecer metas es cada vez más fácil. Cuando haya establecido metas y las haya logrado, se sentirá impulsado a establecer aún más.

Si evita establecer metas, quizás puedan ayudarlo las sugerencias y consejos que aparecen a continuación.

1.-Establezca metas a corto y a largo plazo
Quizá desee establecer metas mensuales, metas trimestrales, metas anuales y hasta metas a 3 años o a 5 años. Una manera de generar metas a corto plazo es tener en cuenta las metas a largo plazo. ¿Desea ganar alguna cantidad determinada o desea tener un número determinado de clientes antes de un momento en particular? Si inicialmente no se le ocurre nada, tómese unos minutos y piense sobre la meta profesional que desearía lograr. Una vez que haya determinado metas a largo plazo, puede trabajar hacia atrás. Si tiene la meta de ganar USD 100.000 durante este año, debe hacer una lista con lo que debe hacer para ganar ese dinero. Si enfrenta dificultades al crear la lista, pídales ayuda a sus colegas o amigos. Cuando haya terminado la lista, organice esos pasos en metas.


2.-Tenga metas específicas y que se puedan medir con un plazo límite
"Aumentar las ventas" es una buena meta, pero es tan vago que no proporciona un medio para juzgar el éxito. Modifique las metas para que sean específicas. Todas las metas deben ser específicas (obtener nuevos clientes) y cuantificables (obtener tres clientes), y deben tener un plazo (obtener tres clientes antes de noviembre).


3.-No se comprometa con el fracaso
Asegúrese de que las metas se puedan alcanzar. Si apunta demasiado alto se condenará al fracaso.


4.-No sea holgazán
Por otro lado, algunos empresarios establecen metas que son demasiado fáciles de lograr. Si usted se encuentra en esta categoría, intente fijarse desafíos. Si generalmente intenta agregar un nuevo cliente cada trimestre, inténtelo con dos o tres clientes.


5.-Sea pertinente
Las metas deben ayudarlo a lograr un objetivo específico. Tenga cuidado con las metas que sólo lo mantendrán ocupado pero no son adecuadas para el éxito de la empresa. Si no cree que las metas son valiosas, no hará el esfuerzo necesario para lograrlas.



6.-Sea paciente y persistente
Si el sistema de establecer metas no funciona porque no logra demasiado de lo que escribe, no se dé por vencido. Establezca metas durante varios meses, y verá cómo mejoran las capacidades relacionadas con establecer metas.


7.-Examine las metas constantemente
Mantenga a la vista las metas semanales o las demás metas a corto plazo. Manténgalas en su escritorio o cerca de la computadora, por ejemplo. Así sabrá qué debe lograr. Observe las metas anuales mensualmente para ver si está en el camino correcto. Si el enfoque de la empresa cambia, no tenga miedo de alterar los objetivos. La flexibilidad es un componente fundamental para establecer metas.
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